Año 15. Nº 2


FLORA VASCULAR DE LOS MOLLES, REGIÓN DE VALPARAÍSO, CHILE.

Vascular flora of Los Molles, Región de Valparaíso, Chile

 

Rosemarie Lund* & Sebastián Teillier* 

*Escuela de Arquitectura del Paisaje, Universidad Central de Chile

e-mail: steillier@gmail.com

 

RESUMEN

 

Las regiones bajo clima de tipo mediterráneo, si bien son pequeñas en cuanto a su extensión, se caracterizan por su riqueza de especies de plantas vasculares. La zona bajo régimen de clima mediterráneo de Chile, no escapa a esas características, a las que se suman además, un alto grado de endemismo y alto nivel de amenaza por efecto de la concentración de la actividad humana en ella. Estas razones llevaron a asignarle a Chile central la categoría de hotspot para la conservación de la biodiversidad mundial. Este trabajo tiene como objetivo mostrar resultados sobre la riqueza, la composición de la flora de la localidad de Los Molles, un balneario ubicado en el norte de la Región de Valparaíso, en la zona de transición entre el Matorral Esclerofilo dominante en la Región de Coquimbo y el bosque esclerofilo característico de la vegetación de Chile central. El área ha sido propuesta como sitio prioritario para la conservación de la biodiversidad del país y de la Región de Valparaíso. El muestreo se realizó en un rectángulo de 12 km2, que incluye al poblado; el muestreo se realizó entre primavera y verano de 1999 y 2000; complementándose con numerosas visitas posteriores. Los resultados muestran que la riqueza del área alcanza a casi 300 especies de plantas vasculares silvestres terrestres, de las que 118 son endémicas de Chile, 91, nativas no endémicas y 85, alóctonas asilvestradas. Las formas de vida con más especies, por origen geográfico fueron, entre las endémicas, las hemicriptófitas, las geófitas y las nanofanerófitas; entre las nativas, las hemicriptófitas y las terófitas y entre las alóctonas asilvestradas, dominaron ampliamente las terófitas. Estos resultados dan cuenta de una riqueza algo mayor que la esperada por los modelos que relacionan superficie con riqueza para Chile central, un alto nivel de endemismo (57 % de las nativas), y una importante proporción de introducidas (29%); resultados que confirman el carácter de hotspot para la conservación regional. A esto se suma la presencia de las siguientes especies en categorías de amenaza: Nothoscordum cf. serenense, Pouteria splendens y Traubia modesta, en peligro; Alstroemeria pelegrina, Calydorea xiphioides, Carica chilensis, Puya berteroana, Puya venusta y Pyrrhocactus chilensis, vulnerables.

 

Palabras clave: flora de Chile, flora de la Región de Valparaíso, Pouteria splendens, Carica chilensis.

 

 

ABSTRACT

 

Mediterranean climate areas are plant species rich if compared with de surface they occupies in the world. The area of Chile under Mediterranean climate influence has the same richness characteristics and a high level of endemics and at the same time, a human threatened area because of the concentration of chilean population in it. Those characteristics had been considered in order to declare it as a hotspot for global biodiversity conservation. This paper shows results concerning plant richness and composition of the flora of Los Molles, a locality placed at the littoral of the northern border of Region de Valparaiso at the limit between the sclerophyllous scrub of Coquimbo Region and the sclerophyllous forest of Chile central. The locality is considered a priority site of national and regional biodiversity conservation. Dates were obtained from inventories made at about 12 km2, including de village; field work was carried at spring and summer of 1999 and 2000; with complementary later visits. Richness reaches about 300 species, 118 chilean endemics, 91 native non endemic and 85 alien. More frequent Raunkiaer life forms by type of geographic origin were, hemicryptophytes, geophytes and nanophanerophytes at endemics; hemicryptophytes an terophytes at non endemic natives and terophytes at alien species. Results shows also a grater richness than expected by biodiversity models for chilean central flora, a high level of chilean endemics (57 % of the natives) and also a high level of alien species (29 %)  all the characteristics predicted for the mediterranean chilean hotspot. The following threatened species growths at the area, the endangered, Nothoscordum cf. serenense, Pouteria splendens and Traubia modesta; and the vulnerable,  Alstroemeria pelegrina, Calydorea xiphioides, Carica chilensis, Puya berteroana, Puya venusta y Pyrrhocactus chilensis.

 

Key word: flora of Chile, flora of the Región de Valparaíso, Pouteria splendens, Carica chilensis.

 

INTRODUCCION

 

La diversidad de especies de plantas vasculares de las regiones con ecosistemas del tipo mediterráneo, tiene una significación que excede lejos a la pequeña área de espacio que ellos comprenden; estas regiones presentan unas 48250 especies, ca.de un 20% del total mundial (Cowling et al.1996). En Chile central la riqueza de la flora del área bajo clima de tipo mediterráneo alcanza a unas 2537 especies, de las que un 46,3%, son endémicas de Chile y 23,4%, endémicas del área mediterránea de Chile (Arroyo & Cavieres, 1997). La zona central de Chile, tiene una larga historia de ocupación humana, por lo que su paisaje, se encuentra intensamente alterado. Las Regiones V-IX y Metropolitana soportan casi el 80% de la población humana y son las que, a su vez, presentan un mayor uso de tierras para la agricultura y plantaciones forestales. Esta combinación de alta riqueza, alto grado de endemismos regionales y alto impacto antrópico han llevado a la declaración de esta parte del país como un hotspot de conservación de la biodiversidad (Arroyo et al. 1999).

 

En términos de su vegetación esta área del país de acuerdo con Gajardo (1994), el área alberga bosques y matorrales esclerofilos. El área de estudio se caracteriza por un Matorral Estepario Arborescente, una formación vegetal en que tienden a predominar los matorrales leñosos altos e incluso sub-arbóreos, como respuesta a la acción de condiciones físicas del entorno más favorables. A menudo son frecuentes algunas comunidades típicas de los bosques esclerofilos de más al sur, pero aún está vigente en la fisonomía del paisaje vegetal la dominancia de arbustos bajos y de las praderas anuales de gran desarrollo.

 

Respecto de Los Molles, Mooney & Schlegel (1967) describen la vegetación como comunidades pertenecientes a una asociación que denominan Lithreo-Lucumetum; de acuerdo con sus observaciones, la vegetación tiene una fisonomía de matorral achaparrado, con presencia de árboles siempreverdes, relacionados con los bosques de peumo y boldo y con los matorrales esclerofilos de Lithrea caustica (litre); elementos que coexisten con arbustos deciduos de verano más frecuentes en el Norte Chico; entre las especies más frecuentes y abundantes, se encuentran Pouteria splendens (Lucuma valparidisea), Lithrea caustica, Bahia ambrosioides, Baccharis macraei, Sphacele salvia y Eupatorium salvia. Los mismos autores señalan que en la época (1967), la mayor parte de las áreas inmediatas al norte y sur de Los Molles, donde aún persistía este tipo de vegetación, se encontraban con frecuencia, arbustos aparentemente sucesionales tales como Baccharis spp, Bahia ambrosioides y Haplopappus foliosus, siendo, a la época, la vegetación de Los Molles el representante mejor conservado de la asociación.

 

 Luebert & Pliscoff (2006) incluyen la zona en el piso de vegetación del Matorral arborescente esclerofilo mediterráneo costero; respecto de este coinciden con la propuestas anteriores en relación con la fisonomía y al composición de las especies e indican que se ubica entre las Regiones de Coquimbo y de Valparaíso. En relación con su superficie actual y los esfuerzos por su conservación, indican que ésta alcanzaría unos 1340 km2, y que no se encuentra representada en absoluto en el sistema nacional de áreas protegidas (SNASPE).

 

Muñoz et al. (1996), propusieron incluir la costa de Los Molles entre los sitios prioritarios para la conservación de la biodiversidad de Chile, criterio recogido por la estrategia de conservación de la biodiversidad de la Región de Valparaíso que propuso al área de Pichidangui-Los Molles como uno de los sitios prioritarios para la conservación de la biodiversidad regional. Posteriormente los propietarios de la parte más cercana al litoral, han iniciado un proceso de utilización conservativa bajo la figura de un “santuario privado”.

 

El objetivo de esta publicación es aportar al conocimiento de la riqueza y composición de la flora vascular terrestre de la localidad de Los Molles.

 

 

MÉTODOS

 

Ubicación

Los Molles (32°12’S – 71°28’O), se ubica en la Región de Valparaíso (V), en la provincia de Petorca y es un balneario perteneciente a la comuna de La Ligua (Fig.1).

 

Clima

La localidad de estudio se encuentra en una región de clima de tipo mediterráneo semiárido (sensu Di Castri & Hayek 1976), con un verano prolongado y seco y un invierno relativamente frío y húmedo. La precipitación media anual en la localidad de Pichidangui, situada a unos 20 km al norte, es de 312 mm, con un 70% de esta cantidad registrada en invierno y menos de un 2% en verano. Las temperaturas, en la faja ubicada 2 a 3°de latitud en ambas direcciones desde Los Molles, son bastante similares. En cuanto a la amplitud térmica anual, se puede estimar que en Los Molles existe solamente una diferencia de 5°C entre la temperatura media de enero y julio, lo que da cuenta de la influencia moderadora del mar (Mooney & Schlegel 1967).

 

Relieve

El rasgo geomorfológico dominante de Los Molles son las tres terrazas marinas dispuestas paralelas a la costa, como escalones ascendentes desde el litoral hacia el interior (Figuras 2 y 3). La primera tiene, en promedio, unos tres kilómetros de ancho (Barahona, 1986), es la geoforma más joven y está emergiendo lentamente; el mar mediante su acción erosiva, está modelando la superficie que se solevanta. La segunda terraza aparece excavada, en parte, por el río Coiles, modelando una profunda quebrada. La tercera es la terraza de transición hacia la cordillera de la Costa, y es la más antigua (Schilling et al.1975). Estas terrazas se formaron sumergidas en el mar con el material de erosión acarreado por los ríos; luego el terreno se levantó, dejándolas al descubierto, en movimientos y épocas sucesivas. Las terrazas están constituidas por material no consolidado, el tamaño de las piedras va desde guijarros hasta bloques de 5 a 6 m de diámetro, este material está depositado sobre la roca madre que puede observarse en el borde que da al mar (Barahona 1986).

 

Área de estudio

 La zona total que abarca el estudio se extiende por el norte desde el punto 6433955 N- 265507 E (UTM) hasta el punto 6430170 N; 260411 E (Figura 4). Los límites del área de estudio corresponden a: por el norte a la punta Puquén (límite de la IV con la V Región); por el sur, a una piscicultura que se halla a unos 3 km del poblado de Los Molles; por el este, a la carretera Panamericana norte; y por el oeste, al borde del mar, con una superficie total estimada de unos 12 km2. 

Métodos de flora


E
l trabajo de terreno se realizó a partir de la primavera de 1999, con cuatro visitas a terreno, una en verano y las restantes en la época de primavera en las que se recolectaron las especies del área de estudio. Las colecciones se efectuaron en diferentes tipos de ambientes que podrían considerarse como representativos del área tales como planicies, quebradas, roqueríos y dunas. Posteriormente, entre los meses de agosto y noviembre del año 2000, se realizó el muestreo de la zona y la colección de especies que no habían sido detectadas en las visitas anteriores.


 Para establecer la riqueza y la composición de la flora vascular del área de estudio, se recorrió toda el área del estudio incluyendo tanto los puntos de muestreo intensivo (puntos rojos en Figura 4) como las áreas situadas entre los puntos de muestreo.

 

Las plantas colectadas, se herborizaron para su posterior clasificación e identificación. Para la determinación del material se contó además de los autores, con la ayuda de especialistas (J. Macaya) y se utilizó la bibliografía de especialidad.

 

La nomenclatura de las especies y su distribución geográfica siguen principalmente a Zuloaga et al. (2008). A cada especie determinada se le asignó un nombre vulgar de acuerdo con Navas (1973-1979), Hoffmann (1979) y Gajardo (1994), una forma de vida de Raunkiaer  y, cuando existía, una categoría de conservación.  

El origen geográfico de las especies se extrajo de Zuloaga et al. (2008) y considera las siguientes categorías:

Nativas (autóctonas): especies originarias del país, presentes en el área desde antes de la llegada de los españoles.

Alóctonas: especies exóticas, no oriundas del país en el que crecen. Las alóctonas, asilvestradas, corresponden a especies que se han naturalizado y no dependen del cultivo para su reproducción. Conocidas también como “introducidas” o “adventicias”. 

Respecto de la asignación de formas de vida por especie, se sigue la clasificación de Raunkiaer (1935), la que se basa en la posición (altura) de las yemas vegetativas, éste se considera como un criterio adaptativo porque de ello depende el crecimiento una vez pasada la estación adversa. Las categorías utilizadas son las siguientes: 

Caméfitas: Plantas cuyas yemas vegetativas se encuentran en las partes aéreas, pero debajo de los 25 cm. de altura.

Fanerófitas: Plantas cuyas yemas vegetativas se encuentran en las partes aéreas por encima de los 2 m de altura.

Geófitas: plantas cuyas yemas vegetativas se encuentran por debajo del nivel del suelo, en las geófitas se incluyen las plantas terrestres.

Hemicriptófitas: Plantas cuyas yemas vegetativas se encuentran al nivel de la superficie.

Nanofanerófitas: plantas con sus yemas de renuevo entre 0, 5 y 2 m de altura
Terófitas: Plantas anuales que pasan el período adverso en estado de semilla.

 

Las especies en categorías de conservación corresponden a las descritas por Benoit (1989), Hoffmann (1989, Hoffmann y Flores (1989), Rodríguez (1989), Baeza et al. (1998), Belmonte et al. (1998) y Ravenna et al. (1998) y a las de las sucesivas clasificaciones oficiales del Ministerio Secretaría General de Gobierno (Procesos 1-7 y sus respectivos decretos).

 

RESULTADOS

 

Riqueza de la flora

El número de especies de plantas vasculares encontradas en la zona de estudio fue de 298. Una lista de ellas mostrando, nombre científico, familia, nombre vulgar, forma de vida de Raunkiaer, origen geográfico y categoría de conservación se muestra en el catálogo.

 

Origen geográfico

En relación con el origen geográfico, 209 (71%) especies son nativas, en tanto que 85 (29%), alóctonas asilvestradas; de las nativas, 118 (56,7%) son endémicas de Chile y 91 (43,2 %), nativas no endémicas.

 

Formas de vida

Las forma de vida dominante es la de las terófitas con 35,6 % (106 especies), seguidas por las hemicriptófitas que representan un 27,2 % (82), las geófitas con 11,4 (34), las nanofanerófitas, con 10,7 % (32), las caméfitas con 10,1 % (30) y las fanerófitas con 4,7 % (14) (Figura 5).

 

Si se relacionan el origen geográfico con la forma de vida, se obtiene que, en relación con las endémicas de Chile, las tres categorías más importantes son las nanofanerófitas con 27, las hemicriptófitas con 26 y las geófitas con 25; entre las nativas no endémicas predominan las hemicriptófitas con 43 especies, seguidas por las terófitas con 27. Entre las especies alóctonas asilvestradas, predominan sin contrapeso las terófitas, hierbas anuales, con 61; en esta forma de vida, la mayor parte de las especies fueron de este origen geográfico (Figura 6)

 

Especies en categorías de conservación

El número de especies en categorías de conservación alcanza a 17 de las que 9, se encuentran en alguna categoría de amenaza
( Tabla 1). Los casos más destacables corresponden a Pouteria splendens, especie muy característica y representativa de la vegetación de Los Molles; cuya distribución en el área ha disminuido de manera importante debido a los nuevos loteos de terrenos para la construcción de casas para veraneo; Traubia modesta, una hierba perenne bulbosa, que florece muy tardíamente lo que dificulta su detección; Nothoscordum serenense, una geófita bulbosa, cuya determinación es compleja, pero que podría ser parte de la flora de Los Molles; Carica chilensis, el palo gordo; Alstroemeria pelerina, el lirio de Los Molles, una especie endémica de las Regiones IV y V;  Pyrrhoccatus (Neoporteria) chilensis, cactácea muy coleccionada, cuya disminución se debe en gran medida a que son arrancadas de su medio para utilizarlas en jardines particulares. Otra especie amenazada importante en el área es Calydorea xiphioides, especie provista bulbo, cuyas poblaciones se ven bastante impactadas por crecer frecuentemente en sitios muy transitados.
 

 

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

 

Riqueza de la flora

 Datos de riqueza de flora para diversas localidades de Chile mediterráneo son analizados por Arroyo et al. (2000). En relación con ellos, la riqueza de especies en el área de estudio (297) se encuentra ligeramente por sobre el número de especies esperado para la superficie analizada (12 km2, Figura 7); en relación con ello, el número de especies (“S”) esperado para el área es de 280 (log S=2,35).

 

Origen geográfico

El número de especies endémicas de Chile alcanza a un 56,7 % de las nativas, lo que confirma el alto grado de endemismo de la flora de Chile central, en este caso, en el ambiente de transición entre la subregión del Matorral Esclerofilo y la del Bosque Esclerofilo (Gajardo, 1994).  

La flora vascular de Los Molles presenta un porcentaje de alóctonas asilvestradas mayor que el de la flora vascular de Chile (Marticorena 1990), 29 % contra un 11,44%; el porcentaje de alóctonas asilvestradas sobrepasa incluso al de la flora de la cuenca de Santiago, 26 % (Navas 1975), lo que da cuenta de un importante grado de perturbación en el área de estudio. En contraste se indica que los porcentajes de alóctonas silvestres en áreas menos intervenidas no sobrepasan un 15% como en el Santuario de la Naturaleza Yerba Loca (Arroyo et al. 2002), en el Monumento Natural El Morado (Teillier et al. 1994) y en la Reserva Nacional Malalcahuello (Becerra & Faúndez 1999).

 

Formas de vida y formas de crecimiento
Los datos respecto de las formas de vida muestran que, en términos de riqueza de especies, los grupos de formas de vida señalados como mejor asociados al clima del área del estudio por Montenegro et al. (1985) tales como las caméfitas deciduas de verano, las caméfitas con tricomas, las cactáceas y los árboles esclerofilos o con hojas resinosas, no son las formas dominantes en la flora de Los Molles, donde en términos de riqueza predominan las terófitas y las hemicriptófitas ambas con casi un 63 %. De acuerdo con datos de Teillier & Tomé (2004), la flora de la quebrada de Ramón, situada en la cuenca de la ciudad de Santiago, cuenta con un 31% de terófitas, un 15 % de nanofanerófitas y un 28 % de hemicriptófitas, porcentajes similares, a los observados en Los Molles. Las pequeñas diferencias observadas se deben probablemente a que el clima de Los Molles presenta una menor pluviometría, y a un nivel mayor de perturbación humana, de allí el mayor número de especies terófitas (35 vs/ 31 %).

Entre las especies endémicas llama la atención el alto número de geófitas, bulbosas, tuberosas o rizomatosas, que casi igualan a las hemicriptófitas y a las nanofanerófitas, que en el espectro normal presenta mayor frecuencia.

 

Especies en categorías de amenaza

Se registraron nueve especies clasificadas en categorías diversas de amenaza: Nothoscordum cf. serenense, Pouteria splendens y Traubia modesta, en peligro; Alstroemeria pelegrina, Calydorea xiphioides, Carica chilensis, Puya berteroana, Puya venusta y Pyrrhocactus chilensis, vulnerables.

 

Similitud de la flora de Los Molles con la de localidades litorales cercanas.

Se tomó para el caso la localidad de Zapallar (32°33’ LS-71°28’LW) por contar con una flora exhaustiva, publicada. El porcentaje de similitud entre las floras de Zapallar y Los Molles alcanza a un 40 %. 146 especies son comunes entre ambas localidades (34,5 % del total de la flora descrita para Zapallar); de ellas, 110 son nativas y 30 alóctonas asilvestradas. Las diferencias entre las localidades se deben, en buena medida, a la inclusión de especies de otras comunidades presentes en Zapallar (bosque esclerofilo, flora acuática) y ausentes o no consideradas en este muestreo.


 

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Citar este trabajo como:

 

Lund, R. & S.Teillier. 2012. Flora vascular de Los Molles, Región de Valparaíso, Chile. Chloris Chilensis, Año 2; N°2.
URL: http://www.chlorischile.cl


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