Año 7. Nº 1

DECLARACIÓN PÚBLICA

 Durante estas últimas semanas hemos observado con mucha preocupación la situación que se ha generado en torno a la denuncia judicial de corta ilegal de alerce (Fitzroya cupressioides, Cupressaceae) en Chile,  la X Región. La explotación y comercialización del alerce está; prohibida por el Decreto Supremo Nº 490 de 1976 en que se le declaró Monumento Natural, y por la Convención Internacional sobre el Comercio de Especies Amenazadas de Flora y Fauna, CITES. Sin embargo, su explotación se ha seguido desarrollando al amparo de graves debilidades en la legislación vigente. Esta permite la corta y comercialización de madera de alerce muerto, sin hacer ninguna observación respecto a las causas de dicha muerte. Por esta lamentable debilidad en los últimos años miles de hectáreas de alerces se han quemado o envenenado intencionalmente para luego ser explotados. Claramente, la ambiguedad e imprecisión de la legislación permite que estos deleznables hechos sigan ocurriendo.

En Diciembre recién pasado (2003) el Ministerio de Agricultura promulgó el Decreto Exento 525, el que autoriza la corta o eliminación de especies declaradas Monumento Natural y clasificadas en la categoría de Vulnerables a la extinción en el Libro Rojo de la Flora Terrestre de Chile, "cuando se considere necesario para la ejecución de proyectos o actividades de interés nacional o regional". Desgraciadamente, nuevas debilidades en la legislación dejan en absoluto desamparo a especies de mucho valor biológico y cultural como son, entre otras, el  alerce, la araucaria (Araucaria araucana, Araucariaceae) y el belloto del norte (Beilschmiedia miersii, Lauraceae).

¿Quién y con base en qué criterios se va a definir lo "excepcional" de las circunstancias?, ¿Por qué se permite la tala excepcional sólo de las especies en la categoría de "vulnerable";¿ Quién y cómo va a determinar que un proyecto tenga interés regional o nacional y no solamente local?

 La Sociedad de Botánica de Chile tiene entre sus objetivos promover el conocimiento científico y la conservación de nuestro patrimonio vegetal, por esta razón frente a las graves falencias de nuestro marco legal vigente, solicitamos que se derogue el mencionado decreto 525, y que nuestros monumentos naturales vegetales mantengan una prohibición absoluta de ser cortados y comercializados, sin ninguna excepción.

 Dr. Lohengrin Cavieres G.

Presidente Sociedad de Botánica de Chile

Mayo de 2004


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