Año 9. Nº 1


ESTADO DE CONSERVACIÓN DE LAS SUB-POBLACIONES DE ERIOSYCE ASPILLAGAE (SOHRENS.) KATT. EN SU LOCALIDAD TIPO: UN ENFOQUE EXPLORATORIO

Francisco Lira C.
Universidad de Concepción, Facultad de Ciencias. Naturales y Oceanográficas
Departamento de Botánica
E-mail: flira@udec.cl

RESUMEN

Se evalúa el estado de conservación de las 5 subpoblaciones de Eriosyce aspillagae (Sohrens.) Katt. en forma preliminar en su localidad tipo. Se determina la ubicación de cada sitio, y en lo posible, los parámetros físicos y poblacionales de cada uno (exposición, pendiente, vegetación asociada, nº individuos aproximados, vitalidad, nº frutos, etc.). Asimismo, se describen caracteres morfológicos de las plantas según el hábitat y edad. Se establecen los riesgos, daños e intervenciones que amenazan la conservación de cada subpoblación, y se sugiere en algunos casos la posible solución.

Palabras clave: Eriosyce aspillagae, Cactaceae, flora de Chile

ABSTRACT

The conservation of the five subpopulations of Eriosyce aspillagae (Sohrens.) Katt. in the type locality is evaluated in first instance. The ubication, enviromental and population parametres (face of slope, vegetation asociated, the aproximated nº individuals, death and alive individuals, nº fruits, and others) and morphologycals variations related to enviromental and age of the plant are described.

The damage, and antropic interventions that menaces the subpopulations are determinated, and  possible solution are suggested.

 Key words: Eriosyce aspillagae, Cactaceae, flora de Chile

 

INTRODUCCIÓN

Uno de los principales problemas en cuanto a caracterizar el estado de conservación de las especies es obtener parámetros con los cuales calificar o cuantificar la situación de las poblaciones. Ciertos organismos, por su forma de vida, hábitat, etc. son particularmente problemáticos al momento de ser catalogados. En Chile, uno de los grupos vegetales que podríamos catalogar como problemático es el de las cactáceas, ya que aún no se cuenta con estudios referenciales sobre la biología o los parámetros poblacionales de las especies. Aún ni siquiera los expertos nacionales se han puesto de acuerdo sobre el número de taxa que existen (Belmonte et al, 1998).

Entre el 06 al 10 de Febrero de 2006 se realizó una serie de evaluaciones del estado sanitario y reproductivo en que se encontraban 5 subpoblaciones de Eriosyce aspillagae (Sohrens) Katt. en el predio Tanumé (VI Región). Se apuntó a un trabajo de carácter descriptivo-exploratorio, con el objeto de delinear un perfil general del estado de las subpoblaciones, sirviendo de base para futuros trabajos más sistemáticos en el área. El trabajo consistió básicamente en:

-Georeferenciar las sub-poblaciones y descripción del lugar (exposición, pendiente, suelo, flora asociada)          

-Ubicar los ejemplares en cada sitio; determinar su tamaño y sus patrones de densidad en las sub-poblaciones más representativas.

- Estudiar la fenología, especialmente la floración y la fructificación, Colectar frutos, determinar la productividad por planta y la relación de abundancia con el tamaño del tallo fértil.

- Evaluar el establecimiento de reclutas

- Constatar la existencia de ejemplares muertos o dañados y sus posibles causas

-Delimitar un área de protección de los sitios mediante estacas.

MÉTODOS

El término sub-población es utilizado en este trabajo en el sentido de un conjunto de individuos que habitan un punto específico y limitado dentro del predio, sin más  carácter que facilitar el manejo de datos. Tras la ubicación de los sitios, se procedió a delimitar cada sub-población, mediante polígonos irregulares abarcando la mayor cantidad de ejemplares posibles. Si bien algunos ejemplares quedaron fuera de los límites en el sector Altos de Centinela y Rincón de Ñico, debido a situaciones especiales (aislamiento extremo de la planta, detección tardía) se puede asegurar que la mayor parte de los ejemplares está dentro del límite.

Los sitios visitados fueron: Rincón los Potreros: Altos de Centinela y Paso los Terneros, Rincón de Ñico, Rincón los Hornos y La Higuerilla.

Cada sitio fue georeferenciado; las salidas fueron guiadas por Nicanor Donoso con la colaboración del Carlos Zamora . Sólo en los tres primeros sitios el área donde crecían los individuos fue delimitada preliminarmente con estacas; en el sector de Rincón los Hornos y La Higuerilla fueron solamente prospectados de modo de dejar las indicaciones del área a cercar. Dichas cercas tienen como objeto impedir tanto el acceso de herbívoros mayores y menores que puedan seguir dañando las poblaciones como los daños provocados por las faenas forestales. Cada sitio se describe tomando en cuenta el tipo de suelo, el área aproximada, la exposición y la pendiente y la flora asociada.

Con el fin de comparar los individuos de las sub-poblaciones, se midieron los siguientes caracteres vegetativos y reproductivos: diámetro máximo, diámetro máximo del tallo florífero, entendiéndose por tal aquel que presentaba flores, vestigios de ellas o frutos, número de flores o vestigios de ellas, número de frutos por planta, número de semillas producidas por fruto.

La elección de las plantas fue realizada mediante su máxima cercanía con una transecta trazada en el sentido de la pendiente del terreno y ubicada en puntos representativos de la población. También el área entre individuos se midió a partir del promedio de la separación entre estos individuos elevada al cuadrado. Con el objeto de comparar la densidad entre estas sub-poblaciones se utilizó como unidad de área estándar 100 m2.

Caracterizamos como fruto apto para colecta aquel que se desprendía fácilmente de la areola. Aquella flor que no fructificó se le denominó flor vana. Se consideró flor abortada a aquella que se encontró seca, sin desarrollarse completamente. El conteo de semillas se realizó mediante el método expuesto por Badano & Schlumpberger (2001). Se consideró germinación a la emergencia de la radícula. Las semillas sembradas fueron depositadas  en frascos plásticos transparentes cerrados de pequeño tamaño,  sobre un sustrato consistente en 50% de arena fina y 50% de tierra de hoja. Se regó mediante capilaridad al inicio de la siembra, manteniéndose la humedad al quedar el frasco cerrado. (Modificado de Arredondo, 2002)

En cuanto al estado sanitario de las subpoblaciones, se pudo especial énfasis al aspecto que presentaba el cuerpo vegetativo; evaluándose los siguientes parámetros: daño por insolación a quemaduras que producían necrosis, cambios notables en la pigmentación de la epidermis, daño por herbivoría evaluando todo daño mecánico resultando en la extracción de parte o totalidad del tejido parenquimático de la planta con evidencias claras de ser resultado de acciones realizadas por depredadores, con o sin regeneración posterior y que no impliquen la muerte del ejemplar. Como ejemplar muerto se consideró aquel ejemplar cuyos tejidos se presentaban totalmente desprovistos de humedad y evidente deterioro estructural, al grado de presentarse en algunos casos como restos dentro de la cavidad en el terreno que alojaba a la planta.

Las intervenciones antrópicas y posibles peligros que amenazan a cada lugar  son descritos enfatizando el grado de intervención y señalando posibles soluciones.

Los datos presentados no provienen de una muestra elegida mediante un método de aleatorización, por ello los consideramos como exploratorios, por lo que cualquier análisis estadístico no procede.

 

RESULTADOS

 

Descripción de la planta

Tras la observación del aspecto de las plantas en terreno, se pudo comprobar que en cada sitio las sub-poblaciones presentan una fenología distinta, de acuerdo a factores tales como la edad, condiciones del hábitat, daños, entre otros, por lo que es conveniente realizar una descripción del hábito con relación a estos factores:

Raíz fasciculada, tuberosas, blandas. No presenta mayor diferenciación del cuello, muestra una forma cónica invertida, algo alargada. Cuerpo de color verde oscuro intenso en sectores más sombríos, marrón por el sol; muy mimético con el suelo y pasto de su entorno. Ápice algo hundido. Tallo hundido en el suelo en aquellos sectores más expuestos a insolación y plantas jóvenes, sobresaliente unos 2-3 cm en las plantas mayores y sectores protegidos. Presenta numerosos brotes laterales (sobre 20 en los ejemplares mayores), espontáneos o producto de daños mecánicos sobre el tallo principal. Costillas anchas, aplastadas o redondeadas con tubérculos moderadamente prominentes. Areolas de unos 10 mm de longitud, ovales. Profundos surcos entre las costillas. Espinas variables, más bien débiles, aplastadas hacia el cuerpo, irregularmente curvas. En los ejemplares más expuestos, las espinas son más robustas, rectas, punzantes y dirigidas hacia arriba. Frecuentemente es difícil diferenciar, en los ejemplares más grandes, entre cuerpos laterales y juveniles. Las ramificaciones suelen enraizar estando aún unidas a la planta madre, y forman raíces poco numerosas con el mismo carácter tuberoso.

Flores numerosas, apicales a subapicales, siempre generadas a partir de areólas nuevas, de 3 a 4 cm de longitud. Tépalos externos burdeo, interior rosáceo, pericarpelo marrón verdoso, con pequeñas brácteas algo lanosas y pelos papiráceos de unos 15 mm como máximo sobre los tépalos del tubo floral. Numerosos estambres de filamento amarillento de largo variable anteras de alrededor de 1,5 mm de largo, también amarillo pálido. Los tépalos externos tienen una línea central más oscura. El color de las flores es variable (Novoa, 2000; Hoffmann & Walter, 2004).  En el sector de La Higuerilla.

se distinguen unas 10 variedades diferentes de flores (com. pers. N. Donoso). 

Fruto pequeños (9-12 x 9-10 mm) cilíndrico- con forma de tonel-, algo carnoso a la fecha de colecta,  color Burdeos a verde con pequeñas escamas de 1 mm de largo algo lanosas; el resto de la flor seca sobre el cuerpo del fruto, con lanosidad en la base y pelos papiráceos. Poro basal de unos 3 mm de diámetro, oval. Semillas numerosas no muy rugosas, opacas, negras- marrón oscuro, de 1,2 mm de longitud. Hoffmann & Walter (2004) mencionan sobre la particularidad de los frutos de esta especie, al presentar dehiscencia por un  poro basal  parcial antes de ser liberado de la planta, al contrario del resto de las especies de Eriosyce  sensu lato. Esta característica no fue observada por el presente. De la selección de individuos mediante transectas, se obtuvieron los resultados que se muestran en las Tablas 1 y 2

Inferencias sobre el hábitat original

El hábitat natural en que E. aspillagae se desarrolló en Tanumé es posible de inferir a partir de los datos ofrecidos por Nicanor Donoso y la observación de las especies asociadas en el Rincón los Hornos, el punto menos intervenido de los cinco: siempre se desarrolló en áreas sin vegetación arbórea, con cierta pendiente (20-30º) de exposición SW-NW. La pendiente no parece ser tan determinante en la distribución de los individuos como en otras cactáceas nativas (Badano et al, 2004). Los suelos en que se presenta son franco-arcillosos con abundantes clastos cristalinos de grano grueso e inclusiones rocosas mayores, que determinan un suelo de excelente drenaje pero pobre en nutrientes, característica común a la mayoría de los suelos en que las cactáceas nativas se establece, reduciendo el número de especies competidoras asociadas. Las especies mayores asociadas son más bien arbustivas, de altura no superior a los 2 m y siempre rodeando los límites de las subpoblaciones. Al parecer, según los recuerdos del Sr. Donoso, no solía encontrarse bajo la sombra de los arbustos, pero esta condición actualmente le favorece mucho al protegerla de la excesiva insolación. Entre la flora nativa que se puede observar asociada a E. aspillagae en Rincón los Hornos podemos mencionar a: Baccharis sp, Baccharis concava (vautro), Peumus boldus (boldo), Escallonia revoluta (corontillo), Berberis sp (michay). Es notable la asociación directa con gramíneas y asteráceas, entre las cuales los ejemplares de menor tamaño pasan desapercibidos en la temporada estival gracias al mimetismo que le ofrece el color y forma de las espinas como a su hábito marcadamente geófito.

 

Ubicación y características de las sub-poblaciones 

De los cinco sitios visitados, cuatro se encuentran relativamente próximos entre sí (entre 400-1000 m entre sí), ubicados en la porción sur del predio. La quinta sub-población se ubica en la porción norte, aislada notoriamente del grupo anterior, separada de aquel por unos 7 km  (Figura 1). Cada uno de los 5 sectores conocidos comparte características físicas similares; sin embargo, las peculiaridades existentes marcan fuertemente la forma en que la sub-población se comporta, por lo que es conveniente realizar un análisis por separado del estado de cada grupo.

1.-Rincón Los Potreros, altos de Centinela

Ubicación: coordenadas UTM: 227.693 W-6.207.049 N.

 El sector corresponde a una loma de exposición NW, con suelo arcilloso con abundantes clastos de material cristalino, lo que le confiere un excelente drenaje al sustrato. La pendiente es de alrededor de 20º. La sub-población se halla rodeada por una plantación de Pinus radiata . Uno que otro arbusto nativo acompaña a los individuos, siempre en forma periférica. Especies de gramíneas y de asteráceas representan la flora asociada más característica. Casi la totalidad de la sub-población fue delimitada en un perímetro de 46,7 m, lo que representa un área aproximada de 120 m2. La densidad estimada en 100 m2,  a partir de las distancias promedio entre individuos, es de 77,6 individuos. Los individuos estaban concentrados notoriamente hacia el poniente, donde se encontraban mucho más próximos unos de otros, que hacia el oriente, donde eran mucho más escasos. 

El conteo de vitalidad en un área de aproximadamente 30 m2 dio el siguiente resultado:

Plantas sanas                                                   21 (41%)

Plantas dañadas (insolación-herbivoría)            24 (47%)

Muertas                                                          6  (11,7%)

El tamaño de las plantas varió de entre 2 a 4,5 cm de diámetro. Generalmente se presentan con pocas ramificaciones, siendo más frecuentes en las plantas dañadas por herbivoría. La gran mayoría de los individuos mostraban un carácter fuertemente geófito, siendo muy difícil detectarlas en principio. No se encontraron plantas con frutos ni indicios de flores. Todo ejemplar alguna vez reproductivamente activo había sido dañado, por lo que nuevos establecimientos de reclutas no son esperables hasta varios años más.

Daños y amenazas:

- Insolación excesiva, que deshidrata en gran medida a las plantas y quema su epidermis en la época estival. Este factor está presente en el hábitat natural de E. aspillagae; sin embargo, en los sitios en que el factor está atenuado, como a la sombra de las plantaciones forestales, las plantas se presentan turgentes y verdes, por lo que es presumible que sus tejidos almacenadores tienen suficientes recursos como para resistir cualquier evento adverso que pueda presentarse (sequías, herbivoría). Asimismo, la atenuación de dicho factor puede ayudar al establecimiento de nuevos individuos, al disminuir la evaporación y resguarda a las plántulas de la desecación.

-Alteración antrópica, una parte de los individuos ha sido sepultado por faenas forestales que involucraron movimientos de tierras. El desconocimiento de la importancia de conservar los individuos, por parte de quienes ejecutaron la labor, causó la pérdida de un número no determinado de individuos.

-Herbivoría, esta presión, combinada con la insolación, causa un gran impacto en la salud de la población. A partir de la gran cantidad de fecas observadas en el lugar, es probable que el daño sea causado por liebres. Las heridas en las plantas no tienen carácter perforante como el daño esperable para un insecto, si no que se observa la extracción parcial o total del tejido parenquimático, con cortes cóncavos más o menos amplios. Ni las heridas ni las fecas eran frescas. Muchas de éstas presentan rebrotes de diámetro similar, tal como ya lo observó Novoa (2000). Algunas de las plantas más ramificadas y de brotes de similar diámetro pueden interpretarse como plantas recuperadas de antiguos daños. Sin embargo, muchas de las plantas muertas se mostraban totalmente consumidas en su porción superior, por lo que es posible que el daño, junto a la insolación, causaran que la planta se deshidratara y perdiera reservas alimenticias al punto de no poder sobrevivir. Al parecer, esta depredación es efectuada en los meses de primavera, por el estado de las fecas y heridas ya sanas con brotes desarrollados.

El estado de esta sub-población exige esfuerzos de recuperación y mantención, dado que representa la mayor de todas las conocidas en el predio.

2.- Rincón Los Potreros, Paso Las Terneras

Ubicación: coordenadas UTM 227.954 W-6.208.099 N

Ocupa un área de no más de 100 m2 situada en una loma de exposición NE con pendiente de unos 30º. El suelo es de carácter rocoso-arcilloso similar al del punto anterior. Se halla rodeada por Pinus radiata con individuos de esta especie entre los de E. aspillagae en su porción más elevada, y limitada por matorrales ladera abajo. Tal como en la anterior, gramíneas y asteráceas se hallan entre las acompañantes frecuentes de la sub-población. Las mayores concentraciones de individuos se hallan hacia el oriente. La gran mayoría de las plantas se encuentra protegida por la sombra de la plantación forestal, por lo que se observan verdes y turgentes.

La sub-población fue delimitada en un área triangular, de modo integrar la totalidad de las plantas, de unos 50 m de perímetro, que representan como ya se dijo un área de alrededor de 100 m2.  La densidad estimada para 100 m2 es de 103,65 individuos.

Sólo se observó un ejemplar con daño mecánico. De acuerdo con N. Donoso (com. pers.), la población antiguamente presentaba problemas similares a los registrados en el punto anterior, pero lograron recuperarse de ellos en un lapso de algunos años.

El estado de salud es muy bueno, presentándose algunos ejemplares con tallas de 13 cm de diámetro y unos 5 cm de altura; siendo frecuentes las plantas con tallos mayores de unos 7 cm. Gran parte de las plantas se presentaba ramificada, con gran cantidad de flores vanas y  fructificaciones e incluso uno de los ejemplares aún mostraba su última flor. Los aspectos reproductivos de la especie fueron inferidos principalmente a partir de esta sub-población y son tratados en una sección aparte. No se detectaron plántulas de la temporada anterior.

3.- Rincón de Ñico

Ubicación: coordenadas UTM 228.170 W-6.207.821 N

Esta situado en una amplia loma de exposición principalmente NW, con una pendiente de unos 20º. Suelos de similares características a los anteriores. El área en que se encuentran los ejemplares es muy amplia, pero en bajísima densidad hacia la periferia, por lo que se delimitó un área irregular con un perímetro de aproximadamente 40 m donde la concentración era mayor (unos 8 ejemplares). La densidad calculada para 100 m2 es de 18 ejemplares. La ladera presenta vegetación herbácea, con gramíneas y asteráceas acompañando a E. aspillagae. La parte baja de la ladera está limitada por arbustos y la superior por una mezcla de Eucalyptus y Pinus.

Esta es la segunda y última sub-población que se halló reproductivamente activa, sin alcanzar los niveles de fertilidad vistos en Paso las Terneras. El número de flores producidas, inferidas a  partir de las encontradas vanas y frutos sobre las plantas, varió entre 4 a 18; la mayor parte de ellas estaba vana, sin haberse fecundado, e incluso algunas fueron abortadas. De las 18 flores no abortadas producidas por el ejemplar con mayor floración, 13 fructificaron, pero el número de semillas por fruto era muy bajo (como máximo unas 10, frecuentemente alrededor de 5) e incluso en varios frutos no se observaron semillas.

El conteo de vitalidad arrojó los siguientes resultados: 

           Plantas sanas                                                    3

            Plantas dañadas (insolación-herbivoría)            5

El tamaño de los cuerpos varió entre los 6 y 14,4 cm, asimismo se encuentra aquí  el mayor de todos los ejemplares observados de las 5 sub-poblaciones, alcanzando un diámetro total de unos 40 cm, y más de 20 ramificaciones. Sólo se encontró una plántula de de menos 1 cm de altura, atribuible a la temporada reproductiva anterior.

Daños y amenazas

-Insolación, es uno de los principales factores que afectan al sitio. Si bien las plantas también se presentan en hábito no geófito, están notoriamente deshidratados, con coloración amarronada. Es atribuible también a este estrés la notoria baja fecundidad de las plantas, que si bien floran abundantemente no logran fecundarse, y si lo hacen generan un número bajísimo de semillas.

-Herbivoría, pueden verse en algunos ejemplares (no más de 3) algunos daños similares a los de Altos de Centinela, y atribuibles a los mismos animales. Estos daños son antiguos y presentan regeneración.-

-Perturbación antrópica, los datos aportados por N. Donoso y S. De Pablo indican que se realizarán obras viales en la zona, las que corresponden a la construcción de la carretera costera. La realización de tales obras obligará a la reubicación de los ejemplares a otros sectores, con el fin de evitar su pérdida. 

4.- Rincón los Hornos

Ubicación: coordenadas UTM 228.325 W-6.208.342 N

Esta zona fue visitada junto a Santiago de Pablo. Los ejemplares se ubican en una ladera de exposición SW y pendiente de unos 20-30º. Existe vegetación arbustiva periférica entre las que predominan las gramíneas, las asteráceas, Baccharis sp, Baccharis concava (vautro), Peumus boldus (boldo), Escallonia sp. (corontillo) y Berberis sp (michay). El área estimada es de unos 120-150 m2. Dada la rapidez  con que fue realizada la visita, no fue posible cercar el área. Las estimaciones basadas en los datos de Ricci de acuerdo al método propuesto por Curtis (1959) determinan una densidad estándar de alrededor 27 individuos en 100 m2. Se observaron ejemplares de entre 4 y 8,7 cm. Este último, junto con otro de 5,5 cm de diámetro presentaron un fruto y una flor vana, respectivamente. La gran mayoría de los individuos tenía un carácter marcadamente geófito, siendo difícil su detección. Sólo los ejemplares mayores ubicados bajo los arbustos y protegidos del sol se manifestaban sobresalientes y más turgentes. Si bien no hay un gran número de ejemplares, el tamaño de las plantas sugiere establecimiento de individuos en años anteriores.

Daños y amenazas

-Insolación, el estrés causado por la excesiva exposición es evidente, al comparar los ejemplares expuestos con los protegidos. Tal como en los otros lugares, los ejemplares se presentaban amarronados.

-Pastoreo, numerosas fecas de ganado bovino cubrían a algunos de los ejemplares, etiolándolos. Además, algunas plantas mostraban signos de daño mecánico causado ya sea por herbivoría o pisoteo. Al parecer los animales acuden al lugar en busca de agua de un arroyuelo o agua temporal que se establece en la parte baja de la colina.

-Extracción, según información referida por N. Donoso, años atrás la sub-población fue afectada gravemente por la extracción excesiva por parte de visitantes extranjeros, disminuyendo el número de ejemplares en forma notable. Se presume que estos ejemplares pasaron al mercado nacional e internacional, dada la escasez de esta especie en colecciones tanto privadas como públicas. La gran belleza de sus flores unida a su rareza como especie hacen a E. aspillagae vulnerable ante nuevas visitas de aficionados sin criterio. Estas mismas razones podrían motivar al personal del  CEF Tanumé a impulsar su propio proyecto de propagación de la especie, con el fin de re-introducirla en aquellos lugares en que  históricamente se desarrolló y de generar individuos tanto para el mercado nacional como internacional.

5.- La Higuerilla o Quebrada Honda.

Ubicación: coordenadas UTM 227.990 W- 6.215.157 N

Este sector también fue visitado junto con Santiago de Pablo. El área se encuentra en una pequeña loma plantada con Eucalyptus; las faenas de poda en la plantación cubrieron totalmente a la sub-población, dificultando muchísimo la ubicación exacta del lugar. La ladera, de exposición W y pendiente de entre 20-30º, presenta un suelo arcillo-pedregoso.  De acuerdo con Ricci (com. pers.), en el área se encontrarían 253 ejemplares, siendo está la mayor de las 5 subpoblaciones. En el área despejada (de unos 25 m2) se observó una gran cantidad de ejemplares de todos los rangos etarios, alrededor de 20-30 adultos y un número indeterminado de reclutas. Al parecer, la cubierta de hojas y ramas producto de la poda generó un microclima propicio para el establecimiento de plántulas de la temporada pasada, encontrándose gran cantidad de ellas. Muchas de las plantas mayores presentaban claros signos de etiolación en sus brotes. Los ejemplares no se comportaban como neófitas, por lo que sobresalían del suelo; su color era de un verde intenso. Ninguna de las plantas mostraba frutos, sólo flores secas.

Daños y amenazas

Las faenas forestales representan el principal problema en el área. Aparte de la cobertura por parte del ramaje, las faenas involucran la utilización de trineos, que en su desplazamiento dañan el cuerpo vegetativo de las plantas o las desarraigan. Si bien la cobertura con las ramas de la poda ayuda al establecimiento de nuevos reclutas, esta misma produce una etiolación del ápice de crecimiento, alterando quizá la capacidad reproductiva de las plantas, pues éste es el punto en que se generan las flores.

Características reproductivas de Eriosyce aspillagae

 De acuerdo con Novoa (2000), la floración de E. aspillagae comienza a manifestarse en octubre. La única observación de una flor se realizó en el Paso las Terneras; No se observaron señas de la dehiscencia señalada por Hoffmann & Walter (2004) que presenta la especie en la base de sus frutos cuando está maduro, por lo que se asume que la totalidad de los frutos recolectados con semillas viables tenía una edad máxima de 4 meses. Si bien no se realizó un estudio sobre la germinación de las semillas, al realizar el conteo de éstas tres semanas después de su colecta y abrir los frutos la totalidad de éstos mostraba cierto porcentaje de germinación de sus semillas (no mayor al 10 %) atribuible a la humedad que presenta el fruto. Al poner estas semillas germinadas en un sustrato adecuado, tras una semana reaccionan y se aprecia  una raíz primaria bien desarrollada, por lo que es posible deducir que si bien los frutos no estaban maduros en el sentido de Hoffmann & Walter,  cierta cantidad de semillas sí se presentan aptas para germinar en el momento de la recolección. Es esperable que estas semillas no presenten latencia, como ocurre en otras especies de Eriosyce pertenecientes al subgénero Horridocactus  sensu Hoffmann & Walter, 2004. Dada la escasa representatividad de los ejemplares seleccionados por las transectas, en el sector Paso las Terneras se eligieron deliberadamente a aquellas que estaban reproductivamente activos. A partir de la observación de esas plantas se obtuvo los resultados que se muestran en el Tabla 3.

El número de costillas del tallo mayor condiciona el número máximo de flores que la planta puede producir, dada la disposición en anillo alrededor del ápice. Es de esperar entonces que los mayores ejemplares, que poseen un mayor número de costillas, lleguen a producir un mayor número de flores. Sin embargo, rara vez se observó que la totalidad de las areolas produjeran flores en las plantas activas, alcanzándose un porcentaje de floración  areolar cercano al 44%. El menor tallo portador de flores vanas registrado presentó un diámetro de 6,5 cm, presentado una sola flor. La edad a la cual de alcanza esta talla es desconocida, y son escasos los datos referentes a cactáceas nativas. Garcés (2003) indica que Eriosyce aurata (Pfeiffer) Backeberg 1936, en condiciones climáticas favorables puede crecer 1 cm al año. Este mismo autor cita a Kattermann (1994), con respecto a que la madurez sexual de esta especie se alcanza pasados los 15 años de edad. Puede asumirse entonces que para E. aspillagae la talla reproductiva se alcanza a una edad no inferior a los 6 años. Las observaciones del autor en otras especies de Eriosyce sensu lato en cultivo avalan dicha especulación.

En cuanto al número de semillas producidas por fruto, éste es bajo si se lo compara  con otros miembros del género;  Eriosyce subgibbosa (Haworth) Kattermann 1994, presente en el predio en el sector de Quebrada Honda produce en promedio alrededor de 300 semillas. El porcentaje de germinación según Ricci (com. pers.) alcanza alrededor del 90 %. Sin embargo, las pruebas preeliminares realizadas por el autor en marzo de 2005 sólo mostraron un porcentaje de germinación no mayor al 10%, extendiéndose ésta hasta más de un mes después de la siembra.

Como gran parte de las cactáceas, E. aspillagae presentaría un carácter xenógamo, esta característica es común a la mayoría de las especies de Eriosyce sensu lato. Este hecho hace que dependan exclusivamente de agentes animales para la fecundación, tales como abejas y escarabajos. La actividad de estos insectos condiciona que la apertura de las flores sea diurna. La xenogamia en cactáceas implica que el número de semillas producidas dependa exclusivamente de la capacidad de transporte de polen de una flor de una planta diferente a otra por parte del agente polinizador (Badano & Schlumpberger (2001). El porcentaje de fructificación de las flores es bajo, alcanzando sólo el 10 % de las flores producidas. Dado el carácter xenógamo de la especie, entre las razones que causan tan baja fructificación, estarían involucradas, una baja efectividad del o los agentes polinizadores y una marcada endogamia causada por el número reducido de ejemplares activos en cada población. La situación está aún más marcada en el sector Rincón de Ñico, en donde también se observaron plantas con flores vanas en mucho menor número y frutos escasos con poquísimas semillas (menos de 7-10).  En este sector la cantidad de ejemplares es aún menor y el nivel de estrés al que los ejemplares se ven sometidos es mayor. A pesar de la actividad reproductiva  registrada en el Paso las Terneras, no se logró detectar ningún recluta de la temporada anterior; en el Rincón de Ñico sólo se ubicó un sólo recluta  de un alrededor de un año. Las plantas de esta edad son muy pequeñas, de no más de 1 cm  de altura, por lo su detección  es sumamente difícil. Aún así, es esperable que el establecimiento de nuevas plantas sea relativamente bajo, dada las difíciles condiciones que presenta el ambiente en éste sector.  El factor que determina esta posible ausencia de reclutas de un año en Paso las Terneras a pesar de las condiciones aparentemente favorables para los ejemplares mayores es un tema abierto. Llama la atención la numerosa presencia de reclutas de todas las edades en la sub-población La Higuerilla, y en especial la de reclutas de la temporada anterior. Al parecer, la cubierta de hojas y ramas producto de las faenas forestales favoreció que el establecimiento de las plantas al protegerlas de la desecación e insolación excesiva, factores críticos en el desarrollo de las cactáceas en sus primeras etapas. La presencia de plantas- nodriza en cactáceas es un hecho conocido (Gutiérrez, 2001). Si bien no se produjo floración esta temporada, o si se produjo, ninguna flor logró fecundarse, la gran cantidad de plántulas que se estableció compensó este hiato reproductivo.  La presencia de ejemplares de todos los tamaños apunta a establecimientos anuales desde varios años atrás.

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

Determinar el estado de conservación de Eriosyce aspillagae en su localidad tipo requiere de una visión global de la situación en que las sub-poblaciones localizadas se encuentran. Así mismo, se necesita de un criterio de evaluación con el cual contrastar los resultados preliminares de este estudio.

 Belmonte et al (1998) revisan un conjunto de taxa con el objeto de caracterizar el estado de conservación de las cactáceas nativas. En esa época, se asume que E. aspillagae corresponde a una especie en peligro de extinción, sin detallar los factores que apoyaban tal clasificación, seguramente por lo reciente de su redescubrimiento (ver Novoa, 2002).

Los criterios propuestos y sus parámetros detallados por Belmonte et al (1998) son:

Criterio                                              Parámetro

Distribución:                                        Presencia

                                                           Área de distribución

                                                           Endemismo

Condiciones poblacionales                   Abundancia

                                                           Presencia de regeneración

                                                           Vitalidad

                                                           Extracción

Condiciones del hábitat                        Fragmentación

                                                           Condiciones climáticas

                                                           Características edáficas

                                               Artificialización

                                               Estado vegetación asociada

                                               Contaminación

La distribución de  E. aspillagae es oficialmente conocida  a partir de los datos entregados por Hoffmann & Walter (2004). Ellos señalan la existencia de dos subespecies: E. aspillagae spp aspillagae (Söhrens) Kattermann , 1994 para la localidad tipo de la Hacienda Tanumé, VI Región y E. aspillagae spp maechleri Walter, 2002 para la costa sur de Constitución, provincia de Talca, VII Región. Existe pues un hiato entre las dos regiones, posiblemente debido, tanto al nivel de intervención antrópica en el área, como a la falta de prospecciones. De acuerdo con Ricci (com. pers.) existen otras poblaciones cerca de Tanumé de la especie, tanto en la zona de Topocalma como en la de Matanzas. T odas estas poblaciones se presentan en sitios puntuales y bajas densidades. Si bien el número de individuos varía entre las  sub-poblaciones, en la del predio Tanumé no sobrepasa los 300 individuos (Novoa, 2002; Ricci, com. per.) que la hace vulnerable a cualquier presión natural o antrópica. Como se expuso anteriormente, la regeneración por plántulas es escasa y la producción se semillas se ve afectada por varios motivos. La vitalidad de la población se ve afectada por intervenciones antrópicas y depredación, repercutiendo gravemente en algunos casos la de estructura la población. En algunos casos, la intervención antrópica ha sido efecto de la extracción de un gran número de individuos. Dadas las peculiaridades reproductivas actuales y propias de la especie, dichas intervenciones traen graves consecuencias para la continuidad del ciclo vital de las poblaciones

En el predio Tanumé, las cinco sub-poblaciones se hallan aisladas unas de otras por las plantaciones forestales (ver Figura 1); el carácter fragmentario del hábitat en que se encuentran dificulta el flujo de genes entre ellas.

El estado de la vegetación nativa asociada es muy malo ya que sido reemplazada casi en su totalidad por plantaciones forestales. Dada la ausencia de áreas sin intervenir con las cuales comparar se pueda la situación actual, no está claro si este cambio pudo afectar la a los polinizadores o a eventuales especies-nodriza.

Futuros trabajos en algunos puntos del predio hacen peligrar la sobrevivencia de individuos en dichas áreas.

El resultado de este estudio preliminar confirma el criterio propuesto por Belmonte et al (1998). La gran cantidad de presiones y situaciones particulares que afectan a la especie merecen que sea clasificada como una planta en peligro de extinción Los factores que amenazan a las sub-poblaciones del predio se pueden manejar sin dificultades, por lo que un manejo adecuado por parte de CONAF impedirá que esta especie, que ha sobrevivido a 200 años de intervención en su hábitat, desaparezca en la naturaleza y sólo sea posible ver ejemplares en colecciones privadas y públicas nacionales e internacionales, tal como sólo era posible hacerlo hasta hace 12 años atrás.

Nota:

Tras dos meses desde su siembra, el porcentaje de germinación alcanzó un valor aproximado cercano al 70 %.  Según la experiencia del autor con E curvispina spp markisana (Ritter) Ferryman  y E subgibbosa (Haworth) Kattermann, estos ratios germinativos son alcanzados en apenas 2 semanas a fines de verano-inicios de otoño a temperatura ambiente. El aumento del porcentaje de germinación coincidió con el acortamiento del día y descenso de las temperaturas que acompañan al inicio del otoño; sin embargo, según Ricci (com. pers.) E aspillagae puede germinar a tasas similares a las especies antes mencionadas.

 AGRADECIMIENTOS

El autor agradece a Marcia Ricci, por la paciencia demostrada ante mis consultas; a Santiago de Pablo, por la ayuda logística y transporte en el predio; a Carlos Zamora, por su cooperación en terreno; a  Roberto Rodríguez, por la revisión del manuscrito; a Eduardo Ugarte, por los apropiados comentarios en la revisión del trabajo; a Marcelo Baeza, por la revisión del resumen en inglés; al personal de CONAF por su cooperación y muy especialmente a Nicanor Donoso, que gracias a su espíritu observador y buen juicio redescubrió esa especie perdida  y que con excelente disposición y amena compañía  guió nuestros pasos en terreno. 

 
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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BELMONTE, E; L. FAUNDEZ; J. FLORES; A. HOFFMANN; M.MUÑOZ, S. TEILLIER. 1998. Categorías de conservación de cactáceas nativas de Chile. Boletín del Museo Nacional de Historia Natural 47: 69-89.

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 GUTIÉRREZ, J. 2001, Importancia de los arbustos leñosos en los ecosistemas de la IV Región. In: Libro rojo de la flora nativa y de los sitios prioritarios para su conservación: Región de Coquimbo (F. A. Squeo, G. Arancio y J. R. Gutiérrez, Eds.) Ediciones Universidad de La Serena, La Serena, Chile. 16: 253 – 260.

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URL: http://www.chlorischile.cl  


Citar este artículo como:

Lira, F. 2006. Estado de conservación de las subpoblaciones de Eriosyce aspillagae (Sohrens.)Katt.. en su localidad tipo: un enfoque exploratorio.

Chloris Chilensis: Año 9. Nº 1. URL: http://www.chlorischile.cl

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