Año 8. Nº 2


EL DESIERTO FLORIDO

 

 

 

Carlos Muñoz Pizarro

 

Profesor de Botánica, Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal, Universidad de Chile.
Director de Investigaciones Agrícolas, Ministerio de Agricultura.

 

 INTRODUCCIÓN

 

Chile posee alrededor de 6.000 especies de plantas con flores. De éstas, una apreciable cantidad son especies de árboles, arbustos y plantas perennes o anuales de interés para el ganadero. El resto lo forma un conjunto de especies pertenecientes a diferentes familias que son plantas con flores vistosas y que podrían o deben ocupar un lugar importante en la floricultura nacional. La mayor parte de estas últimas se encuentran en nuestro desierto nortino y muy especialmente en la región de la costa de las provincias de Atacama y Coquimbo. Ahora bien, la primavera que se avecina, como consecuencia de las lluvias caídas por sobre lo normal en estas provincias, nos ofrece nuevamente, después de algunos años de extrema sequía, un paisaje de singular belleza: el desierto florido. Pocos son los lugares en nuestro país que presentan un colorido de tal intensidad y belleza en estos períodos de lluvia abundante, que ha llamado nuestra atención desde hace algún tiempo. Sin embargo, muy pocos de nuestros compatriotas, por falta adecuada de caminos, pudieron visualizar este paisaje. Hoy es realmente fácil llegar a estas provincias por carretera Panamericana ya terminada y hoy mejor que nunca es posible gozar de ello, siempre que el automovilista se tome el tiempo necesario y desee aprender algo de la vegetación y flora de nuestro país. Pocos son los lugares del mundo que ofrecen un porcentaje tan alto de representantes de familias que estas dos provincias. En este sentido, invitamos a observar un metro cuadrado de vegetación en ellas, y aunque sin estar familiarizado con la botánica, el aficionado pudiera contar las diferentes formas de plantas que allí se presentan. Su cantidad será asombrosa si se la compara con otras regiones desérticas o con la vegetación del centro y sur del país. El norte chico, en las condiciones señaladas, es un verdadero jardín botánico natural y nada será más grato que aprender allí mismo rodeado de tan excepcional panorama las diferentes estructuras florales y los pequeños y grandes secretos de la naturaleza. El turista podrá, sin lugar a dudas, gozar plenamente de aquellos lugares como Los Vilos, Los Molles, quebrada de El Teniente, Cerrillos Pobres, bosques de Fray Jorge y Talinay, Guanaqueros, La Herradura, cuesta de Las Cardas, punta de Teatinos, quebrada del Jardín, cuesta de Buenos Aires, llanos de La Higuera, cuesta de Pajonales, alrededores de Vallenar, Punta de Díaz, alrededores de Copiapó y llanos entre esta ciudad y Caldera, más allá de Piedra Colgada. En algunos de estos lugares se podrá conocer las diferentes asociaciones vegetales que caracterizan nuestro país y podrá asimismo observar miles y miles de hectáreas de cerros cubiertos por millones de plantas bulbosas de flores blancas, formadas por especies de Leucocoryne, que semejan nieve recientemente caída en esos lugares. Intensos colores rojo-púrpuras que cubren otros tantos miles de hectáreas en la provincia de Atacama, se originan por diferentes especies de Calandrinia, que con hojas suculentas aparecen como por milagro de la naturaleza en la época señalada. Tonos diferentes de amarillos, formados por especies de Senecio, Adesmia, Hippeastrum o Viola, que cubren llanuras muy extensas cerca de la costa, y en donde el color azul aparece de vez en cuando. Coloridos de un azul pálido y tenue, se deben a diferentes especies de Cristaria y Sphaeralcea que se mezclan junto al amarillo brillante de la añañuca, Hippeastrum ananuca. Cerca de Coquimbo y La Serena, el suelo se torna de un azul intenso, a causa de los miles .y millones de flores acampanadas de diferentes especies de suspiros, Alona y Nolana que cubren totalmente el piso de estos llanos. Finalmente llamarán también la atención del visitante, los arbustos de los géneros Cassia, Balbisia, Heliotropium y Cordia, los dos primeros de colores amarillos y los últimos blanco puro, todos los cuales ocupan un lugar importante dentro de la horticultura nacional y extranjera.

Con el objeto de proporcionar la mejor información posible, adecuada a la naturaleza y divulgación de la botánica en la costa de las provincias señaladas, nos permitimos presentar una lista de las plantas de flores más comunes en ellas

(Ver lista de monocotiledóneas y de dicotiledóneas)

(Ver descripciones y láminas color)


 Citar este documento como:

Muñoz Pizarro, C. 1965. El desierto florido. Notic. Mensual MNHN 10 (111): 1-8.


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