Año 8. Nº 2


COMUNIDADES VEGETALES DE LA QUEBRADA DE LA PLATA,
REGIÓN METROPOLITANA (CHILE)

 

Plant communities from quebrada de la Plata, Metropolitan Region (Chile)

 

Daniel Tapia C.

e-mail: dtapiacas@gmail.com

 

RESUMEN

Se efectuó un diagnóstico del estado actual de la vegetación en la quebrada de la Plata, provincia de Santiago, Región Metropolitana. Para levantar la información en terreno se empleó la metodología de la Carta de Ocupación de Tierras. Los resultados fueron analizados en comparación con los estudios fitosociológicos realizados en el lugar y en el resto de la región. Se identificaron once agrupaciones vegetales, las que pueden ser relacionadas con siete asociaciones vegetales, de acuerdo a la sintaxonomía fitosociológica vigente en Chile. Las agrupaciones son las siguientes: Puya berteroniana-Echinopsis chiloensis, Baccharis paniculata-Baccharis linearis, Cryptocarya alba, Quillaja saponaria-Lithraea caustica, Peumus boldus-Lithraea caustica, Acacia caven, Flourensia thurifera, Proustia cinerea, Proustia cuneifolia, Trevoa trinervis-Colliguaja odorifera, Senna candolleana.

 

Palabras clave: vegetación de Chile central, bosque esclerofilo, matorrral espinoso.

 

ABSTRACT

The current state of the vegetation was assessed in quebrada de la Plata, province of Santiago, Metropolitan Region. To obtain the information in the field, the methodology of the Land Use Map was used. The results were analyzed in comparison with the phytosociologic studies carried out in the place and in the rest of the region. Eleven plant groups were identified, which can be related to seven associations according to the valid phytosociologic sintaxonomy of Chile. The groups are the following: Puya berteroniana-Echinopsis chiloensis, Baccharis linearis, Cryptocarya alba, Quillaja saponaria-Lithraea caustica, Peumus boldus-Lithraea caustica, Acacia caven, Flourensia thurifera, Proustia cinerea, Proustia cuneifolia, Trevoa trinervis-Colliguaja odorifera, Senna candolleana.

 

Key words: vegetation of central Chile, quebrada de la Plata, sclerophyllous forest, thorny scrub

 

INTRODUCCIÓN

La vegetación de la zona central de Chile se caracteriza por poseer un nivel de degradación producido por el hombre desde hace cientos de años que ha provocado un considerable desequilibrio ecológico, llegando a establecerse como un proceso continuo que conduce a situaciones de deterioro cada vez más agudas (Balduzzi, 1982; Gajardo, 1994). La vegetación de la quebrada de la Plata no escapa a esta situación, ya que corresponde a un ecosistema compuesto por comunidades de matorrales y bosques esclerofilos alteradas fuertemente en el pasado y actualmente amenazadas por la expansión urbana (Tapia, 2005).

En este contexto, el objetivo de este trabajo es establecer un diagnóstico del estado de la vegetación que permita contar con la información actualizada necesaria para la elaboración de planes de manejo apropiados para el desarrollo de actividades de protección, principalmente, acciones de rehabilitación o restauración.

 

 

MATERIAL Y MÉTODO

Antecedentes del área de estudio

La quebrada de la Plata se encuentra ubicada en la Comuna de Maipú, Región Metropolitana, a una distancia aproximada de 30 km al SW de la ciudad de Santiago (Figura 1). Posee un clima de tipo mediterráneo semiárido con una precipitación anual de 317 mm (Olivares et al., 1998). La vegetación presente en el lugar, desde el punto de vista fitogeográfico, corresponde a la zona mesomórfica y a la de zona de los matorrales arborescentes esclerófilos y xerófitos (Pisano,1966). Las comunidades vegetales existentes se encuentran fuertemente diferenciadas, principalmente, debido a efectos combinados de altura, exposición, suelo e intervención humana (Schlegel, 1963, 1966) (Foto 1).

 

METODOLOGÍA

El diagnóstico de la vegetación actual se realizó mediante la Cartografía de Ocupación de Tierras (COT), procedimiento metodológico que consiste en la representación cartográfica de la vegetación actual, expresada mediante su estructura, composición florística e impacto del hombre sobre el medio (Etienne y Prado, 1982). Comprendió las etapas de fotointerpretación a escala 1:5000, descripción en terreno y síntesis de la información. Los datos recopilados fueron ingresados y analizados a través de un sistema de información geográfico (SIG).

 

Posteriormente, las unidades de vegetación identificadas fueron reinterpretadas y reclasificadas en función de las propuestas fitosociológicas vigentes, sobre la base de los trabajos de Schlegel (1963, 1966) para el área de estudio y de Schmithüsen (1954), Oberdorfer (1960), Villaseñor y Serey (1980) y Balduzzi et al. (1981, 1982) para el resto de la región.  Para ello se identificaron agrupaciones vegetales, que corresponden a conjuntos de unidades COT con la misma combinación de especies dominantes, las que fueron comparadas con la composición característica de especies de las asociaciones identificadas por los autores antes mencionados.

 

RESULTADOS

 

Carta de Ocupación de Tierras

Mediante el análisis COT, se determinaron 275 unidades de vegetación homogéneas, en cuanto a fisonomía, especies dominantes y grado de artificialización. En estudios previos del lugar Etienne y Contreras (1981) y Gallardo (1993) distinguieron 197 y 133 unidades de vegetación, respectivamente, utilizando la misma metodología, pero empleando un nivel de percepción a escala 1:10.000.

 

La proporción que ocupa cada formación vegetal se exhibe en Tabla 1. En él se puede apreciar que la formación con mayor superficie corresponde al tipo “leñosa baja”, con 591 ha, representando al 66% del área de interés.

 

Agrupaciones Vegetales

Se identificaron 11 agrupaciones vegetales, que a continuación se describen tomando en consideración su estructura, las especies características y el ambiente en el que se desarrollan. Su distribución en el área de estudio se muestra en la Figura 2.

 

Puya berteroniana-Echinopsis chiloensis (chagual y quisco)

Se caracteriza estructuralmente por presentar un estrato de plantas suculentas que puede sobrepasar los 2 m de altura, y coberturas entre 10 y 75%. Es posible encontrarlo asociado con un estrato arbustivo bajo, que generalmente no supera el metro de altura, y con coberturas entre 25 y 90%. También se desarrolla un estrato herbáceo estacional de baja cobertura. La especie suculenta más representativa de esta agrupación corresponde a Puya berteroniana, la que se encuentra acompañada frecuentemente por la cactácea Echinopsis chiloensis. En el nivel arbustivo, se desarrollan Proustia cinerea y Colliguaja odorifera.

 

La unidad se ubica, principalmente, en laderas de exposición norte y en ocasiones, sobre laderas expuestas al oeste; en altitudes que oscilan entre los 800 y los 1100 m. Los lugares donde se desarrolla presentan un porcentaje promedio de suelo desnudo que alcanza el 35%, y una superficie muy pedregosa.

 

Gallardo y Gastó (1987), señalan a esta comunidad como representativa de un estado de sucesión avanzado o de clímax en laderas de exposición norte, en condiciones de aridez extrema (xéricas), con abundante afloramiento rocoso; y cuyas especies más representativas aparecen estrechamente relacionadas a este tipo de ambiente.

 

Gajardo (1994) ubica a esta comunidad en su formación del Matorral Espinoso de la Cordillera de la Costa y la caracteriza como típica de los sectores con afloramientos rocosos y muy frecuente en laderas expuestas al norte.

 

En la clasificación fitosociológica se puede establecer una correspondencia con la asociación Puyo-Trichocereetum chilensis (Villaseñor y Serey 1980), puesto que presenta los elementos florísticos dominantes típicos de esta comunidad.

 

Baccharis linearis (romerillo)

Se caracteriza estructuralmente por poseer un estrato arbustivo dominante de hasta 2 m de altura, cuya cobertura oscila entre 25 y 50%, a menudo acompañado por un estrato herbáceo estacional con coberturas máximas de 100%, que forma habitualmente una pradera que generalmente no sobrepasa los 25 cm de altura. Ocasionalmente es posible encontrarlos asociados a suculentas. La especie característica y dominante entre los arbustos es Baccharis linearis. En laderas expuestas al norte, puede estar acompañada por Proustia cinerea y Flourensia thurifera, mientras que de forma esporádica, aparecen Baccharis paniculata y Quillaja saponaria. También puede aparecer asociada a suculentas como Puya berteroniana. Por otra parte, el nivel herbáceo, que en ocasiones resulta ser el estrato dominante, se encuentra constituido, principalmente, por Vulpia spp. o Erodium cicutarium, y más esporádicamente por Avena barbata o Senecio adenotrichius.

 

La agrupación se desarrolla sobre laderas expuestas al este, al sur y principalmente hacia el norte, en altitudes que fluctúan entre los 700 y los 950 m.s.n.m. La proporción de suelo desnudo no sobrepasa el 28% en promedio.

 

Baccharis linearis, la especie dominante de esta agrupación, relaciona a la comunidad con la asociación Gutierrrezio-Rosmarinifolietum, descrita por Oberdorfer (1960), debido a que la dominante, al igual que sus acompañantes, coinciden con las especies características de dicha asociación. Por otra parte, en la clasificación de Gajardo (1994), esta agrupación podría corresponder a la asociación de Baccharis linearis-Plantago hispidula, perteneciente a la formación del Matorral Espinoso del Secano Costero.

 

Balduzzi et al. (1982), señalan que este matorral se desarrolla junto al denominado espinal de Acacia caven, pero cubriendo pequeñas áreas con mayor o menor xericidad. Al mismo tiempo, señalan que esta comunidad deriva de la degradación de la asociación Peumo-Cryptocaryetum albae en laderas húmedas de exposición sur; mientras que, en aquellas laderas cálidas y secas expuestas al norte, la degradación es más rápida y la asociación Gutierrezio-Baccharidetum linearis deriva a menudo de la asociación Quillajo-Lithraeetum causticae.

 

Cryptocarya alba (peumo)

Está formada por un estrato arbóreo dominante que alcanza alturas máximas de 15 m con una cobertura aproximada de 70%, y cuyas especies más representativas son Cryptocarya alba y Quillaja saponaria. En esta agrupación se incluyen situaciones de ladera y de quebrada que no fue posible discriminar mediante el análisis de COT. La primera se caracteriza por la presencia de Retanilla trinervia, Kageneckia oblonga y Lithraea caustica, mientras que en la segunda, por la de Cryptocarya alba, Aristotelia chilensis, Escallonia illinita y Maytenus boaria.

En general, se desarrolla sobre laderas bajas, medias y altas de exposición sur, con pendientes medias de 40%, pero alcanza mayor crecimiento en fondos de quebradas o en lugares adyacentes a éstas.

Gajardo (1994), en su formación del Matorral Espinoso de la Cordillera de la Costa, también reconoce estas dos situaciones, distinguiendo la comunidad de Cryptocarya alba-Luma chequen, típica de las quebradas, y la de Cryptocarya alba-Quillaja saponaria típica de laderas de exposición sur. En el marco de la sintaxonomía fitosociológica, la situación de laderas se puede relacionar con la asociación Boldo-Cryptocaryetum (Oberdorfer, 1960).

 

Quillaja saponaria-Lithraea caustica (quillay y litre)

Esta comunidad está formada por un estrato arbóreo dominado por Quillaja saponaria que, en general, no supera los 9 m de altura, pero puede llegar hasta 16 m; mientras que, Lithraea caustica, se encuentra formando un estrato con fisonomía de matorral, junto con otras especies, tales como Retanilla trinervia, Acacia caven, Podanthus mitiqui, Eupatorium salvia y Colliguaja odorifera, con alturas máximas de 4 m. En conjunto, ambos estratos alcanzan una cobertura de 50%.

Estos bosques se desarrollan sobre laderas medias a altas, con exposición sur principalmente, y con pendientes medias de 25%. Es posible observarlos, ocasionalmente, en terrenos expuestos hacia el norte, donde la especie dominante Quillaja saponaria alcanza menor desarrollo que el señalado anteriormente, mientras que Lithraea caustica tiende a desaparecer.

 

Esta agrupación se relaciona con la asociación Quillajo-Lithraeetum causticae (Schmithüsen 1954), mientras que según la clasificación de Gajardo (1994), correspondería a la asociación de Acacia caven-Lithraea caustica, perteneciente a la formación del Matorral Espinoso de la Cordillera de la Costa.

 

Peumus boldus-Lithraea caustica (boldo y litre)

Se presenta bajo la forma de un estrato arbustivo, con alturas que oscilan entre 1 y 2 m, y coberturas comprendidas entre 25 y 50%. Las especies más representativas son Peumus boldus y Lithraea caustica, son acompañadas por Quillaja saponaria, Colliguaja odorifera y Retanilla trinervia. Ocasionalmente es posible encontrar Proustia cuneifolia y Podanthus mitiqui.

Se desarrolla en laderas altas, entre 800 y 1000 m.s.n.m. expuestas principalmente hacia el sur y hacia el SW. Presenta una proporción de suelo desnudo que no supera el 15% y un suelo pedregoso hasta muy cerca de la superficie.

De acuerdo con la clasificación de Gajardo (1994), esta comunidad se encuentra inserta en las formaciones del Matorral Espinoso de la Cordillera de la Costa y del Secano Costero, por lo tanto, está fuertemente restringida a aquellos sectores expuestos a la escasa influencia marina del área de estudio. Su composición florística señala relaciones con la asociación Boldo-Lithraeetum causticae (Schmithüsen 1954).

 

Acacia caven (espino)

Esta agrupación está conformada por un estrato arbóreo dominante, compuesto principalmente por Acacia caven, con una altura que difícilmente supera los 5 m y cuya cobertura aproximada alcanza al 25%. También es posible observar algunos individuos aislados de Quillaja saponaria; mientras que en el piso se desarrolla una pradera compuesta por especies herbáceas anuales de origen europeo, tales como: Vulpia sp., Erodium cicutarium y Avena barbata (Foto 2).

El ambiente en el que se desarrolla corresponde a los sectores más bajos, sobre laderas de exposición norte y una pendiente media de 20%.

Esta agrupación representa al denominado espinal o sabana de Acacia caven, formación caracterizada por la dominancia  de individuos de tamaño arbóreo desarrollados generalmente por rebrotes de tocón y por un estrato herbáceo en el piso.

Oberdorfer (1960) la señala como una etapa regresiva de la sucesión ecológica, mientras que para Rundel (1981) corresponde a una formación clímax. Por su ubicación en la quebrada de la Plata, es posible que se haya formado posterior al desmonte y a un excesivo pastoreo. Según la clasificación de Gajardo (1994) esta agrupación puede corresponder a la asociación Acacia caven-Lithraea caustica de la formación del Matorral Espinoso de la Cordillera de la Costa, caracterizada por ser de origen secundario y fuertemente intervenida por el hombre. En la clasificación fitosociológica, se relaciona claramente con la asociación Cestro-Trevoetum (Oberdorfer, 1960).

 

Flourensia thurifera (incienso)

Se caracteriza estructuralmente por un estrato arbustivo dominante, de hasta 2 m de altura, cuya cobertura oscila entre 25 y 90%, a menudo acompañado por un estrato herbáceo con coberturas máximas de 50%. Ocasionalmente es posible encontrarla asociada con plantas suculentas.

Flourensia thurifera es la dominante en el estrato arbustivo y suele estar acompañada por Colliguaja odorifera y Baccharis paniculata. Cuando se presentan suculentas, a la comunidad se agrega Puya berteroniana. El estrato herbáceo, que en ocasiones resulta ser el dominante, se encuentra constituido, principalmente, por Vulpia spp.

La agrupación se desarrolla sobre laderas expuestas al este y al norte, en altitudes que fluctúan entre los 700 y los 850 m.s.n.m. La proporción de suelo desnudo no sobrepasa el 15% en promedio.

Gajardo (1994) señala que esta comunidad, perteneciente a la formación del Matorral Espinoso de las Serranías, es escasa en la región y que responde con seguridad a una situación de transición. Aunque la información disponible es escasa se podría relacionar con la asociación Cestro-Trevoetum (Oberdorfer, 1960), dado que la especie dominante en esta agrupación forma parte del elenco de especies características de la asociación señalada.

 

Proustia cinerea (huañil)

Se caracteriza estructuralmente por poseer un estrato arbustivo dominante de hasta 2 m de altura, cuya cobertura oscila entre 25 y 90%, que en ocasiones se presenta junto a un estrato herbáceo con coberturas máximas de 90%, o junto a un estrato con suculentas.

La especie característica corresponde a Proustia cinerea, que suele estar acompañada por Colliguaja odorifera, Baccharis paniculata o Retanilla trinervia; mientras que ocasionalmente está acompañada por Acacia caven o Flourensia thurifera. Es posible encontrar asociadas a suculentas como Puya berteroniana, o un estrato herbáceo con Vulpia sp.

Se desarrolla, principalmente, sobre laderas expuestas al norte y, en menor medida, hacia el oriente o hacia el poniente; en altitudes que fluctúan entre los 650 y los 900 m.s.n.m. La proporción de suelo desnudo no sobrepasa el 24% en promedio.

En la clasificación de Gajardo (1994), corresponde a la asociación Colliguaja odorifera-Proustia cinerea, perteneciente a la formación del Matorral Espinoso de las Serranías. Por sus especies dominantes, podría relacionarse con la asociación Cestro-Trevoetum (Oberdorfer, 1960).

 

Proustia cuneifolia (huañil)

Se caracteriza estructuralmente por poseer, exclusivamente, un estrato arbustivo dominante de hasta 2 m de altura, cuya cobertura oscila entre 25 y 90%.

La especie característica corresponde a Proustia cuneifolia, que suele estar acompañada por Retanilla trinervia, y ocasionalmente por Colliguaja odorifera.

Se desarrolla, principalmente, sobre laderas expuestas al este y, en menor medida, hacia el sur; en altitudes que fluctúan entre los 700 y los 900 m.s.n.m. La proporción de suelo desnudo no sobrepasa el 15% en promedio.

Dada su composición florística puede corresponder a la comunidad definida por Gajardo (1994) como asociación de Acacia caven-Proustia cuneifolia, perteneciente a la formación del Matorral Espinoso de la Cordillera de la Costa. De acuerdo con la clasificación fitosociológica de la región, podría corresponder a una facie de la asociación Cestro-Trevoetum (Oberdorfer, 1960).

 

Retanilla trinervia-Colliguaja odorifera (tebo y colliguay)

Está constituida por un estrato arbustivo, que en algunos sectores alcanza alturas máximas de 4 m, formando un matorral arborescente. Se desarrolla frecuentemente junto a un estrato herbáceo, que en algunos sectores puede ser dominante. También es posible encontrar plantas suculentas, principalmente en aquellos sectores más xéricos del lugar, como las cumbres altas expuestas al norte y con bastantes afloramientos rocosos. En algunos casos se desarrolla una formación arbórea expresada de manera muy aislada y de poco desarrollo que generalmente no supera el 25% de cobertura.

Las especies características de esta agrupación corresponden a Colliguaja odorifera y Retanilla trinervia. En el estrato arbustivo es posible encontrarlas acompañadas por un gran número de especies, siendo las más habituales Proustia cinerea, Baccharis linearis, Baccharis paniculata, y ocasionalmente Proustia cuneifolia, Flourensia thurifera y Acacia caven; en los sectores de mayor altitud aparece la especie Podanthus mitiqui. En aquellos sectores con formaciones arbóreas, es posible encontrar Quillaja saponaria, Acacia caven, y en ocasiones, Lithraea caustica; mientras que donde se desarrolla el estrato herbáceo, es posible encontrar con frecuencia Vulpia spp., y en menor medida Erodium cicutarium, Avena barbata y Senecio adenotrichius. En los lugares con presencia de rocas es posible encontrar Puya berteroniana.

Se distribuye ampliamente sobre laderas de exposición norte y este, y en menor medida sobre laderas de exposición sur y oeste; pese a que en estas últimas constituye la principal agrupación vegetal. Los sitios donde se desarrolla se ubican a una altitud comprendida entre los 550 y los 1100 m.s.n.m y presentan una proporción promedio de suelo desnudo de 21%.

Gajardo (1994) señala que esta comunidad es la dominante del paisaje de la formación del Matorral Espinoso de la Cordillera de la Costa. En la sintaxonomía fitosociológica corresponde claramente a la asociación Cestro-Trevoetum (Oberdorfer, 1960).

La presencia de individuos aislados de Quillaja saponaria y Lithraea caustica, puede indicar que corresponde a una etapa regresiva desde el bosque dominado por dichas especies siempreverdes. Balduzzi et al. (1982), señalan que, indudablemente, esta agrupación deriva de una antigua degradación de la asociación Quillajo-Lithraeetum causticae.

Por otra parte, dada la dominancia de Retanilla  trinervia en gran parte del área, se puede suponer que se trata de una zona que ha sufrido el impacto de incendios, factor al que dicha especie responde produciendo grandes cantidades de semillas, aumentando así su cobertura y distribución en un lugar quemado (Holmgren et al., 1994).

 

Senna candolleana (quebracho)

Esta agrupación está compuesta por un solo estrato que no supera los 8 m de altura dominado por Senna candolleana, con algunos individuos de la misma especie, pero de menor desarrollo, ocupando un nivel inferior. Aisladamente se puede observar individuos de Retanilla trinervia y Colliguaja odorifera formando un estrato arbustivo abierto de no más de 2 m de altura.

Se ubica en la parte baja de la quebrada, bordeando los 600 m.s.n.m., en exposición NE, con una pendiente media de 10%, pero con una superficie del suelo muy pedregosa.

Gallardo y Gastó (1987), señalan que la especie Senna candolleana es importante en las etapas iniciales de la sucesión secundaria en sectores costeros, sobre terrenos descubiertos de vegetación o de cultivo agrícola cuando se dejan de intervenir.

No son claras sus relaciones sintaxonómicas, aunque Senna candolleana aparece, aunque con muy baja presencia, dentro de la asociación Cestro-Trevoetum (Oberdorfer, 1960).

 

El esquema sintaxonómico que se propone para ubicar las agrupaciones vegetales descritas es el siguiente:

 

Clase Gutierrezio-Trichocereetea Oberdorfer 1960

    Orden Saturejo-Puyetalia chilensis Balduzzi et al. 1981

        Alianza Puyion violaceae Balduzzi et al. 1981

          Asociación Puyo-Trichocereetum chilensis Villaseñor y Serey 1980

(=Puya berteroniana-Echinopsis chiloensis Schlegel 1963)

              Agrupación  Puya berteroniana-Echinopsis chiloensis

Alianza Saturejion gilliesii Oberdorfer 1960, prov

  Asociación Gutierrrezio-Rosmarinifolietum Oberdorfer 1960

              Agrupación Gutierrezia paniculata-Baccharis linearis

 

Clase Lithraeo-Cryptocaryetea Oberdorfer 1960

    Orden Cryptocaryetalia Schmithüsen 1954

        Alianza Cryptocaryion Schmithüsen 1954

          Asociación Boldo-Cryptocaryetum Oberdorfer 1960

(=Cryptocarya alba-Myrceugenella chequen Schlegel 1963)

Agrupación  Cryptocarya alba

        Alianza Lithraeion Schmithüsen 1954

          Asociación Quillajo-Lithraeetum causticae Schmithüsen 1954

              Agrupación  Quillaja saponaria-Lithraea caustica

          Asociación Boldo-Lithraeetum causticae Schmithüsen 1954

              Agrupación  Peumus boldus-Lithraea caustica

Orden Colliguajetalia odoriferae Balduzzi, Tomaselli, Serey & Villaseñor 1982

Alianza Colliguajion odoriferae Balduzzi, Tomaselli, Serey & Villaseñor 1982

          Asociación Cestro-Trevoetum Oberdorfer 1960

              Agrupación  Acacia caven

              Agrupación  Flourensia thurifera

              Agrupación  Proustia cinerea

              Agrupación  Proustia cuneifolia

              Agrupación  Retanilla trinervia-Colliguaja odorifera

              Agrupación  Senna candolleana

 

DISCUSIÓN

La vegetación de la quebrada de la Plata corresponde a bosques y matorrales esclerofilos fuertemente perturbados en el pasado, aunque en la actualidad ha disminuido la presión antrópica sobre ellos. Producto de lo anterior, más las particularidades microclimáticas, hacen que la vegetación se presente en mosaico muy heterogéneo (Di Castri y Mooney, 1973).

Debido a la intervención antrópica pasada, es posible encontrar diversas condiciones de vegetación típicas de un estado original degradado. Tal es el caso de los espinales o bosques de Acacia caven que se desarrollan en la parte baja y en los sectores más accesibles del área. Esta condición, que podría ser transitoria en el caso de una exclusión total, corresponde a un típico estado de deterioro del bosque de Quillaja saponaria y Lithraea caustica (Oberdorfer, 1960), el que luego de acciones destructivas puede llegar a dar paso al dominio de un estrato herbáceo (Olivares y Gastó, 1971). Este espinal se origina, probablemente, por  sobrepastoreo en un bosque latifoliado existente previamente, lo que es evidenciado por la presencia en forma aislada de individuos de Quillaja saponaria y Lithraea caustica. Esta formación de Acacia caven puede corresponder a una etapa inferior al clímax climático, constituyendo un sub-clímax (Olivares y Gastó, 1971), lo que se fundamenta en que el ganado no permite el establecimiento de otras especies arbóreas esclerofilas, y ayuda a dispersar las semillas de Acacia caven (Gutiérrez y Armesto, 1981; Fuentes et al., 1986). Balduzzi et al. (1982) señalan al espinal como una etapa degradada de la comunidad Colliguaja odorifera-Trevoa trinervis. Sin embargo, la presencia de individuos aislados de Quillaja saponaria y Lithraea caustica desarrollados de rebrote, hace suponer la existencia en el pasado de un bosque con tales especies. Otro factor de deterioro que se manifiesta en la quebrada de la Plata, es la condición de los bosques esclerofilos, cuya fisonomía está formada, en general, por individuos regenerados vegetativamente, es decir, de retoños de tocón, lo que hace suponer una fuerte explotación maderera en el pasado, o eventualmente, presencia de incendios causados por el hombre. Al respecto, Schlegel (1963, 1966) señala que en los años 1957, 1959 y 1962 ocurrieron daños de estas características. Una condición muy particular la conforma la escasa regeneración existente de especies arbóreas. Tal situación se puede explicar, en forma preliminar, por la escasa disponibilidad hídrica del lugar, acentuada por el efecto negativo adicional constituido por la presencia de animales herbívoros silvestres, como por ejemplo, el conejo europeo (Oryctolagus cuniculus), el cual puede afectar la regeneración de especies arbóreas (Fuentes, 1988).

Por otra parte, la presencia de una formación de matorrales adaptados a las condiciones de mayor aridez en el lugar, confirma otro estado de deterioro, especialmente en laderas de exposición sur, donde se ha pasado de condiciones más húmedas a estados más xerofíticos. También es probable que esto haya ocurrido por incendios, lo que se evidencia por la presencia dominante del arbusto espinoso Retanilla trinervia, el que luego de un incendio responde produciendo mayor cantidad de ejemplares originados de semilla, además de los originados de tocón (Holmgren et al., 1994).

 

AGRADECIMIENTOS

Quisiera expresar mis agradecimientos a Federico Luebert por la ayuda prestada en la elaboración de este artículo.

 

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 Citar este trabajo como:

 

Tapia, D. 2005. Comunidades vegetales de la quebrada de La Plata, Región Metropolitana (Chile). Chloris Chilensis Año 8 Nº 2.

URL: http://www.chlorischile.cl


 

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Fot 1. Vista panorámica desde la Quebrada de la Plata hacia el valle de Santiago.

Foto 2. Agrupación de Acacia caven (primer plano).

 

 

 

 

 

Figura 2. Distribución Geográfica de las Comunidades Vegetales existentes en la Quebrada de la Plata.